Un proceso estructurado no significa rígido. Significa que cada momento tiene un propósito claro y que el tiempo que inviertes produce resultados concretos.
Imagina que llevas meses dando vueltas a la misma pregunta: ¿qué hago con mi carrera? Tienes ideas dispersas, conversaciones a medias con amigos, quizás algún libro subrayado en la mesilla. Pero ningún proceso que te ayude a ordenarlo todo y llegar a conclusiones concretas. Eso es exactamente lo que este taller ofrece.
El sábado empezamos con un ejercicio de inventario de trayectoria. No un currículum. Una exploración de los momentos en que tu trabajo fue significativo, en que funcionaste bien, en que el tiempo pasó sin que te dieras cuenta. Esos momentos contienen información valiosa que rara vez analizamos.
El domingo trabajamos en extraer los patrones de esos momentos. ¿Qué tipo de tareas aparecen una y otra vez? ¿En qué contextos? ¿Con qué tipo de personas? Las fortalezas reales no se identifican preguntando directamente. Se identifican mirando el rastro que dejas.
Con el mapa de fortalezas del primer fin de semana, el segundo comienza a abrir el abanico de posibilidades. Pero de forma estructurada. No se trata de hacer una lluvia de ideas sin filtro. Se trata de identificar qué opciones son realistas dado quién eres tú, dónde estás en tu carrera y qué recursos tienes disponibles.
Hay un componente importante de trabajo en grupo aquí. Escuchar cómo otros participantes evalúan sus opciones activa perspectivas que son difíciles de generar en solitario.
El tercer fin de semana es el más exigente. Hay que tomar decisiones. No solo explorar. El proceso de los dos fines de semana anteriores ha generado suficiente material como para que ahora puedas construir un plan de acción que tenga sentido para ti específicamente.
El plan de acción que produces aquí no es un documento genérico. Tiene tu nombre, tus fortalezas identificadas, tus opciones evaluadas y tus pasos concretos. Es un documento de trabajo que puedes usar en los meses siguientes.
Sábados de 9:30 a 18:30 y domingos de 9:30 a 16:00. Hay descansos programados y tiempo de trabajo individual incluido en esos horarios.
Los tres fines de semana son consecutivos. El intervalo entre ellos es parte del diseño. El tiempo entre sesiones permite integrar lo trabajado.
Máximo ocho participantes. La dinámica de grupo es parte del proceso. Grupos más grandes cambian la naturaleza del trabajo.
Cada participante recibe un cuaderno de trabajo específico para el proceso. No hay presentaciones de diapositivas. El trabajo es práctico desde la primera hora.