Un proceso estructurado de tres fines de semana para mapear quién eres profesionalmente hoy y trazar un camino que sí tenga sentido.
Llevas tiempo funcionando en piloto automático. El trabajo paga las facturas pero no aporta mucho más. Quizás llevas años en el mismo sector y ya no reconoces al profesional que eras cuando empezaste. O tal vez tienes muy claro que quieres cambiar pero no sabes hacia dónde.
No buscas que alguien te diga lo que tienes que hacer. Buscas un espacio donde pensar con claridad, con estructura, con personas que están pasando por algo parecido.
Cómo funciona el taller
Cuatro principios que definen cómo abordamos el autoconocimiento profesional.
Cada fin de semana tiene un objetivo concreto y herramientas específicas. No hay charlas motivacionales ni ejercicios vagos. Hay metodología.
Trabajamos con lo que de verdad has hecho bien a lo largo de tu carrera, no con lo que crees que deberías hacer bien. La diferencia importa.
Máximo ocho participantes por edición. El tamaño del grupo no es un detalle secundario. Es parte del diseño del proceso.
El proceso termina con un documento tuyo: fortalezas identificadas, patrones de trayectoria, opciones evaluadas y pasos concretos. No una sensación. Un plan.
Identificas qué actividades profesionales te generan energía y cuáles te la quitan. Analizas momentos de tu trayectoria donde funcionaste bien, no para nostalgiar, sino para extraer patrones útiles. Terminas el fin de semana con un inventario honesto de tus capacidades reales.
Con el mapa de fortalezas en mano, exploras qué opciones profesionales son viables para ti. No todas las opciones que existen en el mundo. Las tuyas. Se trabaja con herramientas de evaluación de alternativas y se contrastan con la realidad del mercado laboral actual.
Construyes el documento final. No es una lista de deseos. Es un plan con pasos ordenados, recursos identificados y criterios para tomar decisiones. Sales con algo concreto en las manos.
Cada participante tiene una sesión de seguimiento individual a las seis semanas para revisar cómo está avanzando el plan. El proceso no termina el último domingo.
Los talleres se realizan en un espacio seleccionado específicamente por sus condiciones de trabajo. Luz natural, silencio, sin interrupciones del día a día.
Trabajar en un entorno diferente al habitual no es un capricho. Es parte del diseño. Cuando estás en un espacio que no asocias con tu rutina, es más fácil pensar de forma diferente sobre ella.
El formato presencial de fin de semana permite la concentración que este tipo de proceso requiere. No se puede hacer esto en sesiones de una hora repartidas por las tardes.
Trabajo en grupo
Reflexión individual
Plan de acción
No. De hecho, la mayoría de participantes llegan sin tener claro qué quieren hacer. El proceso está diseñado para clarificar eso, no para acelerarlo artificialmente.
Sí. Los talleres son en fin de semana precisamente para que puedas mantener tu trabajo actual mientras haces el proceso. La mayoría de participantes están en activo.
Hay un canal de comunicación entre sesiones donde puedes plantear lo que vaya surgiendo. No estás solo entre un fin de semana y el siguiente.
El coaching suele ser un proceso abierto donde el coach guía la conversación. Aquí hay un programa estructurado con herramientas concretas, trabajo en grupo y un resultado tangible al final.
No. El formato presencial es parte del diseño del proceso. La concentración, el espacio y la dinámica de grupo que se generan en persona no se replican igual en formato online.